Por: Táctica SS ✍🏼
Este miércoles por la tarde, un reporte de explosión de un artefacto en el municipio de Dr. Coss movilizó de inmediato a las autoridades, entre ellas elementos de la Fuerza Civil de Nuevo León. Lo que comenzó como una alerta general se convirtió en un hecho preocupante que puso en evidencia el riesgo latente que enfrentan los uniformados en el ejercicio de sus labores.
Inicialmente circuló información sin confirmar sobre la pérdida de vida de un hombre, pero posteriormente el Gabinete de Seguridad estatal dio a conocer que los afectados fueron cinco uniformados. Los hechos ocurrieron alrededor de las 13 horas, cuando los elementos realizaban labores de vigilancia en una zona despoblada cerca de la comunidad Francisco I. Madero, y su patrulla activó una mina terrestre que detonó.
Según la confirmación oficial, los lesionados se encuentran estables y sus heridas no atentan contra su vida. Para su traslado a un hospital de la Zona Metropolitana de Monterrey fue necesaria la intervención de un helicóptero estatal, lo que demuestra la gravedad inicial de la situación y la rapidez en la respuesta de las autoridades.
Después de auxiliar a los uniformados, la zona fue asegurada por fuerzas federales y estatales, que resguardan el lugar para investigar si existen más artefactos explosivos. Esta medida es crucial, ya que la presencia de minas o artefactos similares representa un peligro directo tanto para la población como para las fuerzas de seguridad que realizan labores de monitoreo y protección en la región.
Contexto sobre la zona y antecedentes
El municipio de Dr. Coss, ubicado en el noreste de Nuevo León, limita con Tamaulipas y forma parte de la región conocida como el «noroeste leonés» —una zona con características geográficas despobladas en muchas áreas, lo que lo hace propicio para actividades ilegales. Aunque casos de detonación de minas terrestres no son cotidianos en el estado, en los últimos años se han registrado episodios aislados en zonas fronterizas o con presencia de grupos delincuenciales, que utilizan estos artefactos como medida de defensa o disuasión contra las autoridades.
Nuevo León ha fortalecido en los últimos tiempos su capacidad de respuesta a hechos de este tipo, contando con equipos especializados en desactivación de artefactos explosivos y sistemas de traslado rápido de lesionados, como el helicóptero estatal que se utilizó en este caso. Sin embargo, el hecho recuerda la necesidad de mantener una vigilancia constante y mejorar las medidas de protección para los elementos de seguridad que trabajan en zonas de riesgo.


